Agua, un recurso forestal limitado

Casi tod@s somos conscientes de que debemos ahorrar agua, o al menos no desperdiciarla para no perder la mayor de las riquezas de las que disponemos que además no es tan abundante como nos parece, de hecho del 100% del agua de la tierra sólo el 2,5% es dulce y el 70% de esta está “bloqueada” en casquetes polares o lugares inaccesibles.

Continuamente estamos siendo bombardead@s con los mismos anuncios indicando que debemos ahorrar agua y dándonos fórmulas diversas para ello. Desde aqui pensamos que muchos de estos métodos de ahorro son mejorables.

Pongo un ejemplo: “No hay que dejar correr el agua mientras nos lavamos los dientes o usar un vaso con agua”, eso es correcto y efectivamente ahorra agua, pero ¿qué hacemos con el agua mezclada con la química de la pasta de dientes que tiramos por el desagüe?. Creo que este ejemplo expresa en cierta manera lo que pretendemos decir, no se trata sólo de usar poca agua, sino de usarla correctamente, es decir, si usásemos una pasta de dientes respetuosa con el medio ambiente (ejemplo), ese mismo vaso de agua podríamos usarlo para regar las plantas sin agresión alguna para el medio ambiente, por el contrario, hay que usar máquinas de depuración en el proceso para “limpiar” el agua, de manera que no resultaría ni tan ahorrador ni tan ecológico el sistema.

Como este ejemplo hay infinidad de ellos, y no lo explicamos con intención de que nos volvamos locos haciendo peripecias para ser absolutamente respetuoso de la noche a la mañana, pero sí debemos concienciarnos y paso a paso ir adoptando y asimilando nuevas formas de hacer las cosas para hacer efectivo el cambio.

Como ejemplos podemos decir:

  • Usa jabones respetuosos con el medio ambiente o algún sistema como la ecobola.
  • El agua de lavar los vegetales (preferiblemente ecológicos) déjala reposar para que se declore y úsala para regar.
  • Prueba a hervir las verduras sin sal para aprovechar ese agua también para el riego, siempre podemos salar después.
  • No dejes correr el agua de la ducha hasta que este caliente, écha ese agua en un cubo y sácale partido.
  • Coloca difusores en los grifos
  • Si tienes sitio usa un sistema con plantas acuáticas y peces para depurar el agua y enriquecerla y así poder usarla para regar con agua naturalmente fertilizada.

Las posibilidades son infinitas, y la cosa no queda sólo en lo que nos recomiendan desde los medios de comunicación, debemos pensar cómo podemos mejorar lo que hacemos día a día y que nuestro límite sea la imaginación. Y si no se os ocurre, podemos proponer entre tod@s posibilidades….

Hoy no me voy a enredar con demasiada información supercomplicada y digo esto porque el tema que hoy nos ocupa es sencillo, muy sencillo… vamos a explicar como fabricar unas placas solares para calentar agua.

No, no estamos locos, Vamos a demostrar que todo es más fácil de lo que aparentemente parece. El funcionamiento está basado en un principio físico básico, el agua caliente sube y el agua fría baja, de esta manera, como podréis comprobar en la sencilla explicación del video, no tenemos más que construir una parrilla de tubos forrados de botellas negras que atraerán el calor del sol y que se alimenten de agua desde un tanque hasta la base de dicha parrilla, el agua, al calentarse subirá por la parrilla y saldrá por la parte superior de la misma hasta volver de nuevo al tanque, este simple circuito hará que el agua vaya adquiriendo temperatura sin el uso externo de ningún tipo de artefacto.

Sencillo ¿no?, ahora sólo debemos buscar botellas para reciclar y matamos varios pájaros de un tiro, ahorramos dinero, material y reciclamos basura. Simple y directo.